Con Cáncer y Estupenda

Belleza, Bienestar y Estilo de Vida en el Cáncer de mama


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EL LINFEDEMA, una secuela evitable.

Ayer tuve revisión. Anoto la cita en la agenda como otra cualquiera y me creo que voy tan campante…Ya han pasado 5 años. Pero al salir (siempre afortunadamente con buenas noticias), me da una emoción y un relax como cuando me baja la tensión, que digo yo que debe ser porque no voy tan campante!

A lo que voy…Pues eso, ayer, en la consulta, de charleta relajada (insisto, han pasado 5 años) comentando cómo me he ido haciendo a mis nuevas circunstancias post-cáncer, le contaba al médico que, lo que más presente tengo en el día a día es quizá, el miedo a desarrollar un linfedema. Él le quitaba importancia diciendo que los cuidados son fundamentales sobre todo inmediatamente después de la cirugía; y yo tuve la suerte de estar muy bien asesorada, tratada y además fui muy obediente (ahora estoy un poco relajada, la verdad)

Lo triste es que la prevención y el tratamiento precoz del linfedema inmediatamente después del vaciamiento ganglionar, no son habituales. y eso es una pena!

Lo que en 2011 para mí era un problema menor (qué más da el linfedema si yo ahora estoy a cáncer), ahora, 5 años después, y con toda una vida por delante, sería una secuela bastante incómoda. Que no se puede evitar, pues bueno, nos aguantamos y nos hacemos a él, que bastante suerte tenemos con ser supervivientes de cáncer…pero es que Sí se puede evitar!

Y como he (hemos) tenido la suerte de entrar en contacto con Paloma Domingo, fisio y promotora de la recién estrenada Asociación Española del linfedema, le he pedido el favor de que nos ilustre sobre el tema. Os dejo con ella:

“En varias ocasiones en el blog de María Zavala hemos leído información sobre el linfedema.  Pero volvemos sobre el tema ya que gran cantidad de los pacientes que llegan a nuestras consultas de fisioterapia, se quejan de que llevan mucho tiempo dando vueltas por dos cosas: la primera es saber qué les pasa (es decir, un diagnóstico), y la segunda saber cómo y quién trata eso que les está sucediendo. Y digo “los” porque aunque el cáncer de mama tiene mayor incidencia en la mujer, los hombres también lo padecen y su peregrinaje es aún mayor.

Desde la Asociación Española del Linfedema queremos insistir en la importancia de la prevención y el tratamiento precoz. Si has sido operada de un cáncer de mama, esta información te interesa. Y si además te han quitado ganglios linfáticos y te han tratado con radioterapia, esta información te interesa mucho más.

¿Qué es un linfedema?

Los vasos linfáticos del brazo llegan a la axila donde se encuentran los ganglios linfáticos.  Los ganglios son estaciones de filtro y entre otras sustancias, filtran células malignas. Por este motivo es necesario saber cómo están y en ocasiones es necesario extirparlos. Los vasos linfáticos que llegaban a los ganglios, ahora extirpados, encuentran interrumpido su camino y por lo tanto la función de transporte es alterada.  Como consecuencia, se produce un aumento de volumen por acúmulo de líquidos, proteínas y otras sustancias, en el espacio entre las células justo debajo de la piel que drenaban esos vasos.

¿Siempre que hay una cirugía de mama aparece un linfedema?

No todos los pacientes operados de cáncer de mama tendrán linfedema, pero si todos los pacientes con cirugía axilar podrían tenerlo. Es multifactorial y afortunadamente las cirugías y los tratamientos son cada vez menos agresivos, por lo que riesgo de padecerlo ha descendido en los últimos años.  Y si aparece, casi nunca lo hace de forma brusca. De ahí que conocer  los primeros signos sea fundamental para poder revertir el proceso.

¿Qué es lo que te puede estar pasando si notas….

  • Sensación de tirantez en la piel, aumento de volumen o hinchazón de una zona cercana a la cirugía (brazo, mama, axila, tórax).
  • Debilidad, molestias o pesadez en la zona afectada (brazo, mama…)
  • Que se marcan anillos, pulseras, reloj, o el sujetador.

Si tienes estos síntomas, estás empezando a desarrollar un LINFEDEMA.

¿Cómo se puede prevenir?

Con un programa adecuado de prevención que sólo desarrollan los fisioterapeutas especializados en patología linfática y fisioterapia oncológica. Consiste en hacer un buen tratamiento postoperatorio que engloba el trabajo de las cicatrices, la postura, los músculos y articulaciones, la respiración, ejercicio y el drenaje linfático manual.

¿Qué debo hacer si creo que tengo un linfedema?

Acudir a un fisioterapeuta especializado en fisioterapia oncológica y linfedemas. Además, puedes visitar a tu médico (cirujano, oncólogo, radioterapeuta, vascular).

En la actualidad existe un método de tratamiento (Método Godoy) que puede conseguir en el  90% de los casos revertir el linfedema (no curarlo) si se trata a tiempo. Por último, se están desarrollando cirugías para los casos que no se resuelven con los tratamientos no invasivos.

Esperamos que esta información os haya resultado interesante. En la página web de la asociación y en la RRSS podéis buscar más información.

Paloma Domingo

Vicepresidenta de AEL (Asociación Española del Linfedema)”

Gracias Paloma, muy conciso y muy práctico…Ya sabéis dónde acudir, sobretodo las recién ganglio vaciadas!

paloma-domingo

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